Para cuidadores

Quienes sostienen también necesitan ser sostenidos.

Amar profundamente no impide sentir cansancio, dudas, miedo o culpa. Una cosa no invalida la otra.

No tienes que poder con todo.

Quizás te has preguntado si lo estás haciendo bien, si deberías tener más paciencia o si los momentos difíciles han dañado el vínculo. En CASA no buscamos madres, padres ni cuidadores perfectos. Buscamos comprender lo que están viviendo y construir alternativas posibles para su realidad.

Tu cansancio también importa. Tus emociones no te convierten en una mala madre, un mal padre o un mal cuidador. También necesitas apoyo y un espacio donde no tengas que demostrar que puedes con todo.

“Equivocarse no significa que todo esté perdido. Los vínculos pueden repararse.”

Reparar también es cuidar

Siempre puede existir un nuevo comienzo.

Se puede volver a conversar, reconocer lo ocurrido, pedir disculpas, ajustar una expectativa y comenzar nuevamente desde un lugar más comprensivo.

Cuando quien cuida también tiene TDAH

Una doble exigencia que merece ser nombrada.

Acompañar mientras la propia memoria de trabajo, organización y regulación también necesitan apoyo puede ser profundamente agotador. No tienes que funcionar como una persona neurotípica para ser un buen cuidador.